"Malditos refranes"

Al calor del amor en un bar (1986)



Me levanté temprano
pero Dios no me ayudó.
Anduve muy caliente
y la gente se rió.
No le miré los dientes
y qué poco me duró.
Dejé correr el agua
y la sed me consumió.
Pero al fin algo sí se cumplió:
quien bien me quiso sí que me hizo llorar.
¡Malditos refranes!

El último reí
pero no reí mejor.
Le puse buena cara
al mal tiempo y continuó.
Me arrimé a un buen árbol
y me sigue dando el sol.
Hice de Viridiana
y un pobre me la jugó.

Pero al fin algo sí se cumplió:
quien bien me quiso sí que me hizo llorar
¡Malditos refranes!
No quiero escuchar más.
Malditos refranes.

Acude al refranero
si quieres encontrar
antídoto o veneno
para tu voluntad
Aunque ya sabrás
si eres buen entendedor
que pocas palabras
bastarán entre tú y yo

Entradas populares de este blog

Tratado II: El clérigo de Maqueda

Testamento de Don Quijote

El final de Don Juan

La Celestina: Prólogo

Los amantes de Teruel: de la leyenda a la historia

"Mar"

"El caso del difunto Mr. Elvesham"

Twice told tale

"¿No es cierto, ángel de amor...?": la escena del sofá

"Bullying"