"Que venga Freud y lo vea" (adaptación).
Javier Marías El Semanal XL En nuestros medios de comunicación hay algunos asuntos recurrentes hasta la náusea, que podríamos calificar de verdaderas obsesiones nacionales. Pero lo peor y más grave de estas fijaciones no son ellas en sí, sino el tiempo y el espacio que roban a cuestiones en verdad vitales que nos afectan a diario sin hallar el menor reflejo periodístico. ¿Se han percatado ustedes de la cantidad de horas que dedican las televisiones públicas (las privadas estarían más en su derecho) a lo que se conoce como “vida social” o “cotilleos del corazón”, esto es, a las conyugalidades y extraconyugalidades de los así llamados “famosos”? Uno enciende el aparato a cualquier hora y se encuentra con inaudita frecuencia a un montón de individuos con aspecto de fenómenos de feria que rivalizan entre sí por resultar más venenosos, zafios, maldicientes, soeces, lenguaraces e idiotas. Es llamativo lo que tarda uno en distinguir a quienes son periodistas de ...