El pedante
Francisco Gavilán Toda esa gente insoportable (2003) “Si no puedo presumir de saber algo, presumo de no saberlo. El caso es presumir». R. W. EMERSON La abundancia de elevados conocimientos que da la impresión de poseer el pedante impide que cualquier conversación siga su curso normal. Él la desvía siempre hacia lo divino y lo humano hasta quedarse solo. A esta engreída e insoportable criatura no sólo le gusta dominar el diálogo, sino impresionar a la audiencia con su erudición. Con su pseudoacadémica actitud, trata de conseguir que las personas que lo rodean se sientan estúpidas, incultas y, por supuesto, inferiores a él. Pero, lamentablemente, el pedante logra mucho más que eso: provoca, además, dolores de cabeza, hastío, rechazo social y un aburrimiento hasta la náusea. Por tanto, resulta difícil relacionarse con él. El pedante es pretencioso, ególatra, sentencioso, arrogante y vano. Su engreimiento está basado en hacer un permanente alarde de erudición que cas...