"Leonardo y la novia"
Federico García Lorca (1898-1936) Bodas de sangre LEONARDO: Ya dimos el paso; ¡calla! porque nos persiguen cerca y te he de llevar conmigo. NOVIA: ¡Pero ha de ser a la fuerza! LEONARDO: ¿A la fuerza? ¿Quién bajó primero las escaleras? NOVIA: Yo las bajé. LEONARDO: ¿Quién le puso al caballo bridas nuevas? NOVIA: Yo misma. Verdad. LEONARDO: ¿Y qué manos me calzaron las espuelas? NOVIA: Estas manos que son tuyas, pero que al verte quisieran quebrar las ramas azules y el murmullo de tus venas. ¡Te quiero! ¡Te quiero! ¡Aparta! Que si matarte pudiera, te pondría una mortaja con los filos de violetas. ¡Ay, qué lamento, qué fuego me sube por la cabeza!