El cuento de la lechera
Víctor González "El río que se secaba los jueves y otros cuentos imposibles" El cuento de la lechera es un magnífico ejemplo de tesón, superación personal y autoconfianza. Todos los niños mayores de seis años deberían leerlo al menos una vez. Dice así. La lechera iba camino del mercado, con el consabido cántaro de leche en precario equilibrio sobre su cabeza. Este principio es bien conocido. Mientras caminaba iba soñando y hablando en voz alta, haciendo planes para el futuro: -Con el dinero de la venta de la leche compraré una segunda vaca, así tendré más leche para vender y ganaré más dinero. De ese modo podré comprar una tercera vaca, y después una cuarta y una quinta... y así sucesivamente hasta hacerme rica. Un día, en lugar de una vaca, me compraré una villa en Niza y me retiraré a descansar y disfrutar de mi dinero. En principio, nada que objetar. Visto así no parecía un mal plan. Sin embargo, la lechera, abstraída en sus pensamientos, tropezó con un tejón que cruzaba...