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Mostrando las entradas etiquetadas como Juventud

"El Jarama"

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Rafael Sánchez Ferlosio (1927-2019) El Jarama Llegaba el ruido de la gente cercana y la música. —No está nada fría, ¿verdad? —Está la mar de apetitosa. Daba un poco de luna en lo alto de los árboles y llegaba de abajo el sosegado palabreo de las voces ocultas en lo negro del soto anochecido. Música limpia, de cristal, sonaba un poco más abajo, al ras del agua inmóvil del embalse. Sobre el espejo negro lucían ráfagas rasantes de luna y de bombillas. Estaban sumergidos hasta el tórax en su lisa carrera. Paulina se había rugido a la cintura de su novio. —¡Qué gusto de sentir el agua, como te pasa por el cuerpo! —¿Lo ves? No querías bañarte. —Me está sabiendo más rico que el de esta mañana. Sebas se estremeció. —Sí, pero ahora ya no es como antes, que te estabas todo el rato que querías. Ahora en seguida se queda uno frío y empieza a hacer tachuelas. Miró Paulina detrás de Sebastián: río arriba, la sombra del puente, los grandes arcos en tinieblas; ya una raya revelaba el pretil y los ladr...

Estamos en plan explicando la expresión "en plan"

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  Lola Pons Rodríguez EL PAÍS, Verne, 2 de abril de 2018 Los jóvenes no hablan igual que sus mayores, y esos mayores no hablaron, en su momento, igual que hablaban sus padres. El empleo de determinadas palabras puede revelar la fecha de nacimiento que hay en tu carné: en los setenta se decía “chachi”; en los ochenta, “guay”; antes de esa etapa se decía que algo era “muy pera” (por muy bueno). Si miramos al lenguaje juvenil actual, vemos que uno de los identificadores de los jóvenes actualmente es el uso de “en plan”.

"¡Estos jóvenes de hoy en día!"

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José Ovejero El Periódico de Aragón (8/12/2002) Una forma infalible de detectar a quien se acerca a los 40 --más que canas, arrugas o la traición a sus ideales de antaño-- es la aparición del hábito de proferir necedades sobre los jóvenes, hábito que probablemente le quedará, como el de hurgarse la nariz, hasta el día de su muerte. Es uno de esos comportamientos tan enraizados en los humanos que, como la menstruación o la producción de esperma, parece responder al funcionamiento del reloj biológico. Es un fenómeno que no respeta culturas ni épocas: ya en un papiro egipcio un escriba se quejaba del comportamiento y la falta de respeto de los jóvenes y desde entonces filósofos, personajes ilustres y analfabetos han creído su deber expresar desprecio por la siguiente generación.

"Con mi música y la Fallaci a otra parte"

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 Leonardo Haberkorn Artículo escrito en  su blog en 2015,  viral en 2018 Después de muchos, muchos años, hoy di clase en la universidad por última vez. No dictaré clases allí el semestre que viene y no sé si volveré algún día a dictar clases en una licenciatura en comunicación. Me cansé de pelear contra los celulares, contra WhatsApp y Facebook. Me ganaron. Me rindo. Tiro la toalla. Me cansé de estar hablando de asuntos que a mí me apasionan ante muchachos que no pueden despegar la vista de un teléfono que no cesa de recibir selfies . Claro, es cierto, no todos son así. Pero cada vez son más.

"Los jóvenes de ahora no leen, no como nosotros que declamábamos el ‘Ulises’ en el recreo"

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Lucía Taboada Revista GQ 13/11/2018 Fotograma de "El club de los poetas muertos" (1989) de Peter Weir Lo encerraban y, una vez dentro de la habitación, lo obligaban a leer. Eso le confesó a mi madre uno de sus alumnos durante una tutoría en el colegio. Cuando sacaba malas notas su padre lo conducía hacia la habitación, ponía un libro sobre sus manos y sólo cuando era capaz de resumir el argumento de la obra podía salir del cuarto. El crío había desarrollado una importante animadversión hacia la lectura, claro. Los libros eran, literalmente, un castigo. Cualquier cosa que lleve el adjetivo "obligatorio" es disuasorio. Hasta los placeres más mundanos dejarían de serlo si nos obligan a ejercerlos. Hasta los más futboleros terminarían por aborrecer el fútbol si le obligasen a ver el partido de los viernes cada viernes. En el instituto hay muchas cosas obligatorias y una de ellas es la lectura. Te obligan a leer libros henchidos de cultismos y fr...

"Llamo a la juventud" (fragmentos)

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Miguel Hernández Viento del pueblo (1937) Los quince y los dieciocho, los dieciocho y los veinte... Me voy a cumplir los años al fuego que me requiere, y si resuena mi hora antes de los doce meses, los cumpliré bajo tierra. Yo trato que de mí queden una memoria de sol y un sonido de valiente. Si cada boca de España, de su juventud, pusiese estas palabras, mordiéndolas, en lo mejor de sus dientes: si la juventud de España, de un impulso solo y verde, alzara su gallardía, sus músculos extendiese contra los desenfrenados que apropiarse España quieren, sería el mar arrojando a la arena muda siempre varios caballos de estiércol de sus pueblos transparentes, con un brazo inacabable de perpetua espuma fuerte. (...) Juventud solar de España: que pase el tiempo y se quede con un murmullo de huesos heroicos en su corriente. Echa tus huesos al campo, echar las fuerzas que tienes a las cordilleras foscas y al olivo del...

¿Qué le queda a los jóvenes?

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Mario Benedetti (1920-2009)      ¿Qué les queda por probar a los jóvenes      en este mundo de paciencia y asco?      ¿sólo grafitti? ¿rock? ¿escepticismo?      también les queda no decir amén      no dejar que les maten el amor      recuperar el habla y la utopía      ser jóvenes sin prisa y con memoria      situarse en una historia que es la suya      no convertirse en viejos prematuros       ¿qué les queda por probar a los jóvenes      en este mundo de rutina y ruina?      ¿cocaína? ¿cerveza? ¿barras bravas?      les queda respirar / abrir los ojos      descubrir las raíces del horror      inventar paz así sea a ponchazos      ...

"Cantos de vida y esperanza"

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  Rubén Darío (1867-1916) Cantos de vida y esperanza (1904)   A J. Enrique Rodó Yo soy aquel que ayer no más decía el verso azul y la canción profana, en cuya noche un ruiseñor había que era alondra de luz por la mañana. El dueño fui de mi jardín de sueño, lleno de rosas y de cisnes vagos; el dueño de las tórtolas, el dueño de góndolas y liras en los lagos; y muy siglo diez y ocho y muy antiguo y muy moderno; audaz, cosmopolita; con Hugo fuerte y con Verlaine ambiguo, y una sed de ilusiones infinita.

"Ser joven y moderno consiste en parlotear hasta deshincharte"

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Esteban Hernández   El Confidencial , 3/11/2012 Tiene veintipocos años, lleva barba, su aspecto es  trendy  y está tuiteando. Estamos en mitad de la actuación, ha sacado el móvil y se ha puesto a escribir. Puede estar tuiteando cualquier cosa, aunque lo más previsible es que sea algo así como “Viendo a X. Conciertazo”, ese tipo de frases que apenas sirven para dejar constancia de dónde se está. Quizá sea una estupidez, pero es una estupidez muy popular, parecida a la de esos turistas que no cesan de hacer fotos en lugar de vivir lo que tienen enfrente. Los jóvenes (y muchos adultos de hoy) no es que prefieran la representación a la realidad, es que nada parece haber ocurrido si no lo han contado antes . Hay quienes necesitan dejar cada mañana comentarios en un foro o subir compulsivamente las fotos de la noche anterior para sentirse vivos, y otros que ceden continuamente a la tentación de explicar a los demás lo que están haciendo. Si yo fuera uno d...

"Un jeroglífico en el móvil"

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Ana Sánchez   El País , (18/ 03/2001) Es la nueva jerga adolescente. Los mensajes cortos de texto entre teléfonos móviles hacen furor entre los más jóvenes y han creado un nuevo lenguaje con dos ventajas: es ininteligible para muchos adultos y sale mucho más barato que hablar de viva voz. Por Ana Sánchez Pregunten a un chaval entre 12 y 15 años cuánto cuesta un periódico o la capital de Marruecos. No desespere. Pregúntele ahora cuántos caracteres entran en un SMS (Short Message Service o Servicio de Mensajes Cortos) enviado desde un teléfono móvil. La respuesta será unánime: 160. Y precisan: 160 si lo envía a través de móvil y 120 si lo hace por un portal de Internet o una plataforma digital. Diego, un chaval de 13 años que espera a su madre a la salida del colegio, es uno de los enterados. En 10 minutos, tecleando su móvil como un poseso, ha mandado cinco mensajes a otros tantos amigos. "En clase no nos dejan usar el móvil y tengo que quedar. Así es más rápido,...

“Ya me hubiera gustado tener más oportunidades y terminar de estudiar”

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Maryem Castillo elpaís.es 12/09/2012 Varios jóvenes que ni trabajan ni estudian nos cuentan por qué los nuevos ni-ni no lo son sólo por abandono escolar, sino también por falta de oportunidades laborales.   Nara Raiis tiene 24 años y lleva dos años y medio sin trabajo. Afirma que nunca ha dejado de buscar empleo y hace más de 12 meses que se le acabó la prestación del paro. Le molesta pertenecer a la generación NI-NI porque abandonó temprano los estudios debido a "la situación económica familiar". Comenzó a trabajar cuando estaba en el bachillerato y solo tiene la titulación de la ESO. Por ello se ha inscrito a "cientos de cursos de formación del INEM", pero no la han llamado de ninguno. Quiere poder hacer la Formación Profesional superior o de grado medio porque sabe la importancia de la educación. Sabe que aunque tiene experiencia le frena la falta de titulación. "No soy ni-ni porque sea vaga, sino por las circunstancias. Ya me h...