"Doña Luz XVII"


(1926-1999)

Lloverás en el tiempo de lluvia,
harás calor en el verano,
harás frío en el atardecer.
Volverás a morir otras mil veces.
Florecerás cuando todo florezca.
No eres nada, nadie, madre.
De nosotros quedará la misma huella,
la semilla del viento en el agua,
el esqueleto de las hojas en la tierra.
Sobre las rocas, el tatuaje de las sombras,
en el corazón de los árboles la palabra amor.
No somos nada, nadie, madre.
Es inútil vivir
pero es más inútil morir.

Entradas populares de este blog

Tratado II: El clérigo de Maqueda

Testamento de Don Quijote

El final de Don Juan

La Celestina: Prólogo

Los amantes de Teruel: de la leyenda a la historia

"Mar"

"El caso del difunto Mr. Elvesham"

Twice told tale

"¿No es cierto, ángel de amor...?": la escena del sofá

"Bullying"