Anónimo Lazarillo de Tormes (1554) Otro día, no pareciéndome estar allí seguro, fuime a un lugar que llaman Maqueda, adonde me toparon mis pecados con un clérigo que, llegando a pedir limosna, me preguntó si sabía ayudar a misa. Yo dije que sí, como era verdad; que, aunque maltratado, mil cosas buenas me mostró el pecador del ciego, y una dellas fue ésta. Finalmente, el clérigo me recibió por suyo. Escapé del trueno y di en el relámpago, porque era el ciego para con éste un Alejandro Magno, con ser la mesma avaricia, como he contado. No digo más sino que toda la laceria del mundo estaba encerrada en éste. No sé si de su cosecha era, o lo había anexado con el hábito de clerecía.
Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616) El ingenioso caballero Don Quijote de la Mancha (1615) Capítulo LXXIIII- De cómo don Quijote cayó malo y del testamento que hizo y su muerte Como las cosas humanas no sean eternas, yendo siempre en declinación de sus principios hasta llegar a su último fin, especialmente las vidas de los hombres, y como la de don Quijote no tuviese privilegio del cielo para detener el curso de la suya, llegó su fin y acabamiento cuando él menos lo pensaba; porque o ya fuese de la melancolía que le causaba el verse vencido o ya por la disposición del cielo, que así lo ordenaba, se le arraigó una calentura que le tuvo seis días en la cama, en los cuales fue visitado muchas veces del cura, del bachiller y del barbero, sus amigos, sin quitársele ...
José Zorrilla (1817-1823) Don Juan Tenorio Segunda parte, ACTO III (Llama al sepulcro del COMENDADOR.-Este sepulcro se cambia en una mesa que parodia horriblemente la mesa en que cenaron en el acto anterior DON JUAN, CENTELLAS y AVELLANEDA. -En vez de las guirnaldas que cogían en pabellones sus manteles, de sus flores y lujoso servicio, culebras, huesos y fuego, etcétera.(A gusto del pintor.) Encima de esta mesa aparece un plato de ceniza, una copa de fuego y un reloj de arena.-Al cambiarse este sepulcro, todos los demás se abren y dejan paso a las osamentas de las personas que se suponen enterradas en ellos, envueltas en sus sudarios. Sombras, espectros y espíritus pueblan el fondo de la escena-La tumba de DOÑA INÉS permanece.) ESTATUA. Aquí me tienes, don Juan, y he aquí que vienen conmigo los que tu eterno castigo De Dios reclamando están. D. JUAN. ¡Jesús! ESTATUA. ¿Y de qué te alteras, si nada hay que a ti te aso...
Fernando de Rojas (1470-1541) Todas las cosas ser criadas a manera de contienda o batalla, dice aquel gran sabio Heráclito en este modo: «Omnia secundum litem fiunt», sentencia a mi ver digna de perpetua y recordable memoria. Y como sea cierto que toda palabra del hombre esciente esté preñada, de ésta se puede decir que de muy hinchada y llena quiere reventar, echando de sí tan crecidos ramos y hojas que del menor pimpollo se sacaría harto fruto entre personas discretas. Pero como mi pobre saber no baste a más de roer sus secas cortezas de los dichos de aquellos que por claror de sus ingenios merecieron ser aprobados, con lo poco que de allí alcanzare satisfaré al propósito de este breve prólogo. Hallé esta sentencia corroborada por aquel gran orador y poeta laureado, Francisco Petrarca, diciendo: «Sine lite atque offensione nihil genuit natura parens», «Sin lid y ofensión ninguna cosa engendró la natura, madre de todo». Dice más adelante: (...) «En verdad así es, y así todas las cos...
Página de la historia Cuentan que en los albores del siglo XIII vivieron en Teruel dos jóvenes llamados Diego e Isabel. Sus familias estaban enemistadas desde hacía ya tiempo, pero el destino quiso que ambos se enamoraran en contra de los deseos familiares. Los Segura era una familia con poder y con buena fortuna en Teruel mientras que los Martinez de Marcilla eran considerados una familia de pocos recursos económicos. Un día los enamorados pidieron permiso para casarse y el padre de Isabel rechazó a Diego por no ser el pretendiente ideal para su hija, y por falta de un patrimonio y riqueza que este deseaba para hacer un buen matrimonio. Entonces Diego Juan Martínez de Marcilla juró hacer fortuna fuera de Teruel y volver al cabo de cinco años y pidió al padre de Isabel que no la casara con ningún otro hombre.
Juan Ramón Jiménez (1881-1958) Diario de un poeta recién casado (1916) Parece, mar, que luchas —¡Oh desorden sin fin, hierro incesante!— por encontrarte o porque yo te encuentre. ¡Qué inmenso demostrarte, en tu desnudez sola —sin compañera… o sin compañero según te diga el mar o la mar—, creando el espectáculo completo de nuestro mundo de hoy! Estás, como en un parto, dándote a luz —¡con qué fatiga!— a ti mismo, ¡mar único!, a ti mismo, a ti sólo y en tu misma y sola plenitud de plenitudes, …¡por encontrarte o porque yo te encuentre!
Herbert George Wells (Finales del XIX-Principios del XX) No escribo esta historia esperando que la crean sino para evitar que caiga la próxima víctima. Tal vez ella pueda beneficiarse con mi desgracia. Mi caso es irreparable, lo sé, y de algún modo estoy preparado para afrontar mi destino. __ Mi nombre es Edward George Edén. Nací en Trentham, Staffordshire, en la época en que mi padre trabajaba como jardinero. Mi madre murió cuando yo tenía tres años y mi padre, cuando cumplí los cinco. Mi tío, George Edén, me adoptó como hijo propio. Era soltero, autodidacta y había logrado cierto prestigio en Birmingham como periodista. Costeó mis estudios con gran generosidad y me impulsó a sentir deseos de progresar en el mundo. Al morir, hace cuatro años, me dejó toda su fortuna, que ascendía a unas quinientas libras después de pagar todos los impuestos. Yo tenía entonces dieciocho años. En su testamento me aconsejaba emplear ese dinero en completar mi educación. Yo había elegido estudiar medici...
Enrique Anderson Imbert (1910-2000) La sandía y otros cuentos Perseguido por la banda de terroristas Malcolm corrió y corrió por las calles de esa ciudad extraña. Eran casi las doce de la noche. Ya sin aliento se metió en una casa abandonada. Cuando sus ojos se acostumbraron a la oscuridad vio, en un rincón, a un muchacho todo asustado. —¿A usted también lo persiguen? —Sí —dijo el muchacho. —Venga. Están cerca. Vamos a escondernos. En esta maldita casa tiene que haber un desván... Venga. Ambos avanzaron, subieron unas escaleras y entraron en un altillo. —Espeluznante, ¿no? —murmuró el muchacho, y con un pie empujó la puerta. El cerrojo, al cerrarse sonó con un clic exacto, limpio y vibrante. —¡Ay, no debió cerrarla! Ábrala otra vez. ¿Cómo vamos a oírlos si vienen? El muchacho no se movió. Malcolm, entonces, quiso abrir la puerta, pero no tenía picaporte. El cierre, por dentro, era hermético. —¡Dios mío! Nos hemos quedado encerrados. —¿Nos? —dijo el...
José Zorrilla (1817-1823) Don Juan Tenorio ACTO IV-Escena III D. JUAN: ¡Cálmate, pues, vida mía! Reposa aquí; y un momento olvida de tu convento la triste cárcel sombría. ¡Ah! ¿No es cierto, ángel de amor, que en esta apartada orilla más pura la luna brilla y se respira mejor? Esta aura que vaga, llena de los sencillos olores de las campesinas flores que brota esa orilla amena; esa agua limpia y serena que atraviesa sin temor la barca del pescador que espera cantando el día, ¿no es cierto, paloma mía, que están respirando amor?(…)
Tomàs Navarro ELPERIODICO.COM. 27/01/2016. (Psicólogo. Se dedica a la psicología, la consultoría, la formación y la divulgación. Autor de 'Fortaleza emocional') El sufrimiento humano me desespera -es lo que te pasa cuando tienes un 'overbooking' de neuronas espejo- pero cuando el que sufre es un niño, tengo un acceso de ira que nace en lo más profundo de mi alma. El 'bullying' no es un compendio de mala suerte, ni una casualidad, ni algo circunstancial. El 'bullying' es un fenómeno que ocurre por obra y desgracia de varios agentes, de manera repetida, durante un periodo de tiempo. Vamos por partes. El primer agente implicado es el profesor. El profesor es el responsable de lo que ocurre en el colegio durante todo el tiempo que los alumnos están dentro. Esta responsabilidad no es apta para cualquiera. El maestro, el buen maestro, ama a sus pupilos, los cuida, los guía, los educa y todo ello lo hace sin olvidar que son pequeños y sensibl...