"Para quererte al destino..."

(1881-1958)


Para quererte, al destino
le he puesto mi corazón.
¡Ya no podrás libertarte
-¡ya no podré libertarme!-
de lo fatal de este amor!

No lo pienso, no lo sientes;
yo y tú somos ya tú y yo,
como el mar y como el cielo
cielo y mar, sin querer, son.

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