"Como se arranca el hierro de una herida..."

(Segunda mitad del siglo XIX)


RIMA XLVIII

Como se arranca el hierro de una herida
su amor de las entrañas me arranqué,
aunque sentí al hacerlo que la vida
me arrancaba con él.

Del altar que le alcé en el alma mía
la voluntad su imagen arrojó,
y la luz de la fe que en ella ardía
ante el ara desierta se apagó.

Aún turbando en la noche el firme empeño
viene en la idea su visión tenaz...
¡Cuándo podré dormir con ese sueño
en que acaba el soñar!


Entradas populares de este blog

"El diccionario de Coll"

"España es así: los canis"

II: "Lo que sucedió a un hombre bueno con su hijo"

"¿No es cierto, ángel de amor...?": la escena del sofá

"Carta final a Carlota"

Égloga III

Romance del Conde Olinos

Los frutos de la educación

Tratado II: El clérigo de Maqueda

XXXVIII: "Lo que sucedió a un hombre que iba cargado con piedras preciosas y se ahogó en un río"