"Dos rojas lenguas de fuego..."

(Segunda mitad del siglo XIX)


RIMA XXIV


Dos rojas lenguas de fuego
que a un mismo tronco enlazadas
se aproximan, y al besarse
forman una sola llama.


Dos notas que del laúd
a un tiempo la mano arranca,
y en el espacio se encuentran
y armoniosas se abrazan.


Dos olas que vienen juntas
a morir sobre una playa
y que al romper se coronan
con un penacho de plata.


Dos jirones de vapor
que del lago se levantan,
y al reunirse en el cielo
forman una nube blanca.


Dos ideas que al par brotan,
dos besos que a un tiempo estallan,
dos ecos que se confunden,
eso son nuestras dos almas.

Entradas populares de este blog

"El diccionario de Coll"

"España es así: los canis"

II: "Lo que sucedió a un hombre bueno con su hijo"

"¿No es cierto, ángel de amor...?": la escena del sofá

"Carta final a Carlota"

Romance del Conde Olinos

Égloga III

Tratado II: El clérigo de Maqueda

Los frutos de la educación

XXXVIII: "Lo que sucedió a un hombre que iba cargado con piedras preciosas y se ahogó en un río"