"Soneto de la dulce queja"

Sonetos del amor oscuro



Tengo miedo a perder la maravilla
de tus ojos de estatua y el acento
que de noche me pone en la mejilla
la solitaria rosa de tu aliento.

Tengo pena de ser en esta orilla
tronco sin ramas; y lo que más siento
es no tener la flor, pulpa o arcilla,
para el gusano de mi sufrimiento.

Si tú eres el tesoro oculto mío,
si eres mi cruz y mi dolor mojado,
si soy el perro de tu señorío,

no me dejes perder lo que he ganado
y decora las aguas de tu río
con hojas de mi otoño enajenado.

Entradas populares de este blog

Tratado II: El clérigo de Maqueda

Testamento de Don Quijote

El final de Don Juan

La Celestina: Prólogo

Los amantes de Teruel: de la leyenda a la historia

"Mar"

"El caso del difunto Mr. Elvesham"

Twice told tale

"¿No es cierto, ángel de amor...?": la escena del sofá

"Bullying"