Rima LXI: "Al ver mis horas de fiebre..."

(Segunda mitad del siglo XIX)


Al ver mis horas de fiebre
e insomnio lentas pasar,
a la orilla de mi lecho,
¿quién se sentará?

Cuando la trémula mano
tienda, próximo a expirar,
buscando una mano amiga,
¿quién la estrechará?

Cuando la muerte vidríe
de mis ojos el cristal,
mis párpados aún abiertos,
¿quién los cerrará?

Cuando la campana suene
(si suena, en mi funeral),
una oración al oírla,
¿quién murmurará?

Cuando mis pálidos restos
oprima la tierra ya,
sobre la olvidada fosa,
¿quién vendrá a llorar?

¿Quién, en fin, al otro día,
cuando el sol vuelva a brillar,
de que pasé por el mundo,
¿quién se acordará?

Entradas populares de este blog

Égloga III

"¿No es cierto, ángel de amor...?": la escena del sofá

La Celestina: acto XII: Muerte de Celestina

La Celestina: acto XIX. "Conversación entre Calisto y Melibea, y muerte de Calisto"

"España es así: los canis"

Tratado II: El clérigo de Maqueda

Tratado III: El escudero

La Celestina. Auto I. Retrato de Melibea y Celestina como soluciòn

Tratado I: el ciego

La Celestina. Auto I: El sufrimiento del amante cortés