"Río de cristal dormido..."

(1881-1958)
Arias tristes (1903)


Río de cristal dormido 
y encantado; dulce valle,  
dulces riberas de álamos  
blancos y de verdes sauces…  

El valle tiene un ensueño  
y un corazón sueña y sabe  
dar con su sueño un son triste  
de flautas y de cantares. 
Río encantado; las ramas  
soñolientas de los sauces,  
en los remansos dormidos  
besan los claros cristales.  

Y el cielo es plácido y dulce,  
un cielo bajo y flotante  
que con su bruma de plata  
va acariciando los árboles.  

Mi corazón ha soñado  
con la ribera y el valle,  
y ha llegado hasta la orilla  
dormida para embarcarse; 
pero al pasar por la senda,  
lloró de amor, con un aire  
viejo, que estaba cantando  
no sé quién por otro valle. 

Entradas populares de este blog

"El anglicismo depredador"

"El diccionario de Coll"

Autorretrato de Cervantes

"España es así: los canis"

Romance del Conde Olinos

Tratado IV- El fraile de la Merced

"Carta final a Carlota"

"Carta de D. Quijote a Dulcinea del Toboso"

Tratado I: la longaniza y el poste

Monstruos