"La fuerza del destino"

Descanso dominical (1988)


 

Nos vimos tres o cuatro veces
por toda la ciudad.
una noche en el bar del oro
me decidí a atacar.

Tú me dijiste diecinueve
no quise desconfiar
pero es que ni mucho ni poco
no vi de dónde agarrar.

Y nos metimos en el coche
mi amigo, tu amiga tú y yo
te dije nena dame un beso
tú contestaste que no.
Empezamos mal y yo que creía
que esto era un buen plan.



Aquella noche fue un desastre
no me comí un colín
éstas son sólo un par de estrechas
nos fuimos a dormir.

Pero la fuerza del destino
nos hizo repetir
dos cines y un par de conciertos
y empezamos a salir.

No sé si esa cara tan rara
un ojo aquí y un diente allá
o el cuerpecillo de gitana
mujer a medio terminar.
Tu corazón fue lo que me
acabó de enamorar.

Y nos metimos en el coche
mi amigo, tu amiga, tú y yo
te dije nena dame un beso
tú contestaste que no.
Empezamos mal y yo que creía
que esto era un buen plan.

Y desde entonces hasta ahora
el juego del amor
nos tuvo tres años jugando
luego nos separó.
Pero la fuerza del destino
nos hizo repetir
y si el invierno viene frío
quiero estar junto a ti.


Entradas populares de este blog

"España es así: los canis"

"¿No es cierto, ángel de amor...?": la escena del sofá

Planto de Pleberio (adaptación)

La Celestina: acto XII: Muerte de Celestina

"Mar"

"El diccionario de Coll"

Los frutos de la educación

"El castellano viejo" (fragmentos)

Modas

II: "Lo que sucedió a un hombre bueno con su hijo"