"Yo soy ardiente, yo soy morena..."

(Segunda mitad del siglo XIX)


RIMA XI

—Yo soy ardiente, yo soy morena,
yo soy el símbolo de la pasión,
de ansia de goces mi alma está llena.
¿A mí me buscas?
—No es a ti, no.

—Mi frente es pálida, mis trenzas de oro:
puedo brindarte dichas sin fin,
yo de ternuras guardo un tesoro.
¿A mí me llamas?
—No, no es a ti.

—Yo soy un sueño, un imposible,
vano fantasma de niebla y luz;
soy incorpórea, soy intangible:
no puedo amarte.
—¡Oh ven, ven tú!


Entradas populares de este blog

"¿No es cierto, ángel de amor...?": la escena del sofá

"España es así: los canis"

"El caso del difunto Mr. Elvesham"

Tratado II: El clérigo de Maqueda

Égloga III

La Celestina: acto XII: Muerte de Celestina

Tratado III: El escudero

Tratado I: la longaniza y el poste

La Celestina: acto XIX. "Conversación entre Calisto y Melibea, y muerte de Calisto"

Tratado I: el ciego