Calisto, enamorado cortés (adaptación)
La Celestina , ACTO I
Siglo XV
```[TEXTO ADAPTADO]
CALISTO.-
¡Sempronio, Sempronio, Sempronio! ¿Dónde está este maldito?
SEMPRONIO.-
Señor.
CALISTO.-
Dame acá el laúd.
SEMPRONIO.-
Señor, aquí lo tienes.
CALISTO.-
¿Cuál dolor puede ser
tal
que se iguale con mi
mal?
SEMPRONIO.-
Desafinado está este laud.
CALISTO.- ¿Cómo voy a afinarlo si yo estoy desafinado? ¿Cómo va a sentir armonía aquel que está en desacuerdo consigo mismo, aquel cuya voluntad no obedece a la razón, el que tiene dentro del pecho aguijones, paz, guerra, tregua, amor, enemistad, insultos, pecados, sospechas, todo a la vez? Pero toca y canta la canción más triste que sepas.
SEMPRONIO.-
Mira Nero de Tarpeya
a Roma cómo se ardía;
gritos dan niños y
viejos
y él de nada se dolía.
CALISTO.-
Mayor es mi fuego y menor la piedad de
la que me lo causa.
SEMPRONIO.-
(Pues no me equivoco si digo que mi amo está loco)
CALISTO.-
¿Qué estás murmurando, Sempronio?
SEMPRONIO.-
No, nada, no digo nada.
CALISTO.-
Di lo que dices, no temas.
SEMPRONIO.-
Digo que ¿cómo va a ser mayor el fuego que atormenta a un vivo que el que quemó
a toda una ciudad y a una multitud de gente?
CALISTO.-
¿Cómo? Yo te lo explico: mayor es la
llama que dura ochenta años que la que acaba en un día, y mayor es la que mata
un alma que la que quemó cien mil cuerpos. Por cierto, como el fuego del
purgatorio sea como este que ahora me consume, prefiero que mi espíritu vaya
con el de los brutos animales antes que ir a la gloria de los santos sufriendo
ese tormento.
SEMPRONIO.-
(¡Si ya lo digo yo! ¡Esto se pone cada vez peor! No solo loco, sino también
hereje.)
CALISTO.-
¿No te digo que hables alto cuando hables? ¿Qué dices?
SEMPRONIO.-
Digo, señor, que lo que acabas de decir es una herejía.
CALISTO.-
¿Por qué?
SEMPRONIO.-
Porque contradice a la religión cristiana.
CALISTO.-
¿Y a mí que me importa?
SEMPRONIO.-
¿Tú no eres cristiano?
CALISTO.-
¿Yo? Melibeo soy y a Melibea adoro, y en Melibea creo y a Melibea amo.