El poeta le pide a su amor que le escriba

Sonetos del amor oscuro




Amor de mis entrañas, viva muerte,
en vano espero tu palabra escrita
y pienso, con la flor que se marchita,
que si vivo sin mí quiero perderte.

El aire es inmortal. La piedra inerte
ni conoce la sombra ni la evita.
corazón interior no necesita
la miel helada que la luna vierte.

Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas,
tigre y paloma, sobre tu cintura
en duelo de mordiscos y azucenas.

Llena, pues, de palabras mi locura
o déjame vivir en mi serena
noche del alma para siempre oscura.

Entradas populares de este blog

"¿No es cierto, ángel de amor...?": la escena del sofá

"España es así: los canis"

Égloga III

"El caso del difunto Mr. Elvesham"

Tratado II: El clérigo de Maqueda

La Celestina: acto XII: Muerte de Celestina

La Celestina: acto XIX. "Conversación entre Calisto y Melibea, y muerte de Calisto"

La Celestina, Acto IV:" La habilidad de Celestina y la ira de Melibea"

Tratado III: El escudero

Tratado I: la longaniza y el poste