"Antes que tú me moriré: escondido..."

(Segunda mitad del siglo XIX)



RIMA XXXVII

Antes que tú me moriré: escondido
en las entrañas ya
el hierro llevo con que abrió tu mano
la ancha herida mortal.

Antes que tú me moriré: y mi espíritu,
en su empeño tenaz,
sentándose a las puertas de la muerte,
allí te esperará.

Con las horas los días, con los días
los años volarán,
y a aquella puerta llamarás al cabo...
¿Quién deja de llamar?

Entonces que tu culpa y tus despojos
la tierra guardará,
lavándote en las ondas de la muerte
como en otro Jordán.

Allí, donde el murmullo de la vida
temblando a morir va,
como la ola que a la playa viene
silenciosa a expirar.

Allí donde el sepulcro que se cierra
abre una eternidad...
¡Todo lo que los dos hemos callado
lo tenemos que hablar!

Entradas populares de este blog

"España es así: los canis"

"¿No es cierto, ángel de amor...?": la escena del sofá

Los frutos de la educación

Planto de Pleberio (adaptación)

Modas

La Celestina: acto XII: Muerte de Celestina

"Mar"

Deber de hija

"El diccionario de Coll"

II: "Lo que sucedió a un hombre bueno con su hijo"